
Una mesa que se adapta a ti, no al revés
El motor eléctrico ajusta la altura entre 72 y 117 cm, así que la misma mesa te sirve para trabajar sentado por la mañana y de pie después de comer, cuando llega el bajón y la espalda empieza a protestar. No hay manivelas ni tornillos: pulsas un botón y el tablero sube solo.
Trae 2 botones de memoria inteligentes. Guardas tu altura sentado y tu altura de pie una sola vez y, a partir de ahí, un toque y la mesa va exactamente a su sitio. Si la compartís en casa, cada uno guarda la suya.
El motor está probado en más de 20.000 ciclos, incorpora protección contra sobrecalentamiento y detección inteligente de sobrecarga, y funciona por debajo de 45 dB — menos ruido que la lluvia ligera. Puedes subir la mesa en mitad de una videollamada y nadie se entera.











